33. Estética de las Creencias
Posted on January 20, 2011 with 1 comment
Tulum
He viajado relativamente poco a lo largo de mi vida. Soy más un viajero interior que un viajero exterior. Sin embargo cuando lo hago, procuro que los viajes sean además de placenteros y/o productivos, introspectivos y reflexivos.
En los últimos años he tenido la oportunidad de viajar con frecuencia a tres lugares; uno es la ciudad de Houston Texas, el otro es el tesoro urbano de Oaxaca y por último en la Riviera Maya, Tulum.
En la ciudad de Houston existe un circuito cultural que ha sido patrocinado a lo largo de los años por la familia De Menil, iniciado por la coleccionista franco-americana Dominique De Menil. Este circuito consta principalmente de un museo en donde se exhibe de manera permanente la colección privada de arte de la familia De Menil. A un costado del museo, además de la galería del pintor norteamericano Cy Twombly (también de la familia De Menil) se encuentra The Rodko Chapel, una edificación por mas moderna, comisionada por John y Dominique De Menil al artista norteamericano Mark Rodko; es un recinto sagrado, conceptual y contemporáneo. Del lado izquierdo de ésta capilla, se encuentra The Byzantine Fresco Chapel, una arquitectura también financiada y patrocinada por la familia De Menil para enaltecer un fresco bizantino; de hecho ésta edificación fue el último proyecto construido por Dominique de Menil en el año de 1997.
La ciudad de Oaxaca, patrimonio de la humanidad, posee como centro religioso al coloquial Templo de Santo Domingo, ubicado en las calles de Macedonio Alcalá, a unas cuadras de la alameda central.
Tulum, al día de hoy, son las únicas pirámides descubiertas que además de ser un centro ceremonial de la cultura Maya, se encuentran a la orilla del mar.
¿Que tienen éstos sitios en común?; son profundamente hermosos, bellos y estéticos. “The Rodko Chapel” y “The Byzantine Chapel” son dos de los recintos artístico-religiosos más plenos que haya conocido. Ambos, cada uno con su carácter bien definido; el primero un reto conceptual y el segundo un reto arquitectónico, ofrecen al público una invitación a la paz, a la espiritualidad y a la reflexión. Por otro lado, el Templo de Santo Domingo en Oaxaca, es un recinto exquisito, los dorados brillan por doquier, se escuchan cantos y voces de cada ángel que adorna aquel lugar. Y finalmente Tulum, basta con pararse a lo alto de la pirámide mayor y mirar hacia ese mar azul que solamente la Riviera Maya puede ofrecer, para sentir su gesto de bondad, su mágica intersección entre la espiritualidad y la espontaneidad.
Me pregunto: ¿Se necesitan las diferencias de credo para elevarse tan alto? o ¿Uno es capaz de elevarse y compenetrarse en los rincones más sublimes del alma, en la espiritualidad más subjetiva en cualquiera de éstos sitios maravillosos?; yo pienso que sí; trasciende uno su propio credo, su propia religión; uno adopta y adapta éstos paisajes al mundo místico de cada uno de nosotros, en donde nuestras propias formas y tiempos logran un novedoso ritmo de creación y abstracción.
Claro está que para tal propósito tenemos que creer que Dios es un invento del hombre; de lo contrario sería impensable adaptar éstos sitios a nuestras propias creencias (salvo algunas emergencias). Si uno es de esos que creen que Dios es un invento del hombre, encuentra la exquisitez y el placer de los sentidos elevado a la máxima estatura en cada uno de éstos sitios.
¿Qué es lo que nos dicen éstos lugares?; ¿A qué y/o a dónde nos invitan?; en mi opinión, nos conducen a la “Estética de las Creencias”, en donde no existen las barreras y/o las diferencias religiosas. Son tan hermosos los recintos y los íconos ahí representados a través de la belleza, de la estética misma y de la búsqueda artística y espiritual de esa estética, que encontramos las respuestas… nos regalamos un rato de paz…